Una tarjeta de crédito te sirve para muchas cosas, como, por ejemplo:
- Comprar en línea o en establecimientos comerciales, sin tener que llevar dinero en efectivo.
- Aprovechar ofertas, promociones y descuentos exclusivos para tarjetahabientes.
- Diferir tus compras a cuotas, para pagarlas en plazos más cómodos.
- Acceder a programas de fidelización, que te dan puntos, kilómetros, millas o beneficios por cada compra que hagas.
- Construir un historial crediticio, que te permitirá acceder a otros productos financieros en el futuro.
Al planificar una compra importante, puedes optar por financiarla en un
número de cuotas específicas, brindando flexibilidad en tu presupuesto mensual. Es fundamental estar al tanto de la fecha límite de pago de cada mes para evitar cargos por pagos tardíos y mantener un buen historial crediticio.
Cuando utilizas una tarjeta, es importante estar al tanto de la tasa de interés que se aplicará sobre el saldo pendiente. Hacer solo el
pago mínimo cada mes puede parecer fácil. Pero recuerda que el saldo restante genera intereses. Estos intereses pueden aumentar tu deuda con el tiempo.